viernes, 1 de mayo de 2015
Torpe Despedida
TORPE DESPEDIDA
Cuando recorrimos juntos por primera vez los pasillos del Hospital del Niño compartíamos un sueño.
Caminamos cada una de las salas, llenos de miedo, dudas, expectativas y sueños. Un grupo peculiar, con la inmadurez suficiente como para cometer errores. Ser etiquetados por nuestras virtudes y defectos; se asignaron estigmas que nos acompañarían nuestros próximos tres años y tal vez más tiempo.
Nunca pensé que estos años cambiarían mi vida de una manera tan radical, superando a rastras las pruebas emocionales más duras de mi vida. Y el tiempo siguió su curso, entre risas y lágrimas, optimismo y decepciones, aciertos y errores. Solo restaba mirar hacia adelante, visualizando un futuro lleno de cambios positivos.
Hoy veo la meta y sin embargo no me animo a cruzar, me he sentado en el piso a pensar que fue lo que pasó, que hicimos mal, en que fallamos tanto, a costa de qué pagamos precios tan altos.
La persona que hoy escribe estas líneas no es la misma que esa mañana recorrió los pasillos, llena de sueños, dudas y miedo. La que se puso de pie en el auditorio para presentarse, mismo lugar donde después sería atesorados recuerdos agridulces entre aplausos, risas y ridículos.
No quiero mirar atrás porque me duele, en ocasiones es mejor pasar la página y continuar. Llorar a solas y lavarme la cara en el baño como hemos hecho todos. Mirar la vida de frente, amarrarme las zapatillas y volver a empezar.
Me asombro de cuánto hemos cambiado, de lo mucho que nos ha unido la adversidad y sé que suena tonto querer regresar el tiempo aunque me lacere el alma nadar entre recuerdos de un pasado que es difícil dejar atrás.
Volvería a la tarde de mayo en que abracé a mi padre por última vez, pero no lo soltaría y le diría te amo tantas veces que solo yo entendería que ese adiós seria definitivo.
Volvería al día de la obra de teatro en el que vestida de una ridícula abeja pude volar de verdad en un mundo de colores junto a un ángel que vestido de un pez de colores me enseño que en esta vida no se puede renunciar. Este ángel que no supimos distinguir hasta muy tarde, aguantó en silencio ante un mundo idiota que cuando te mira no ve el alma sino una raza, un color, un credo o una clase social.
El ser humano es tan tonto que cree será eterno. Se siente con derecho de señalar y juzgar. Sin remordimiento lanza la estocada y luego es más fácil guardar el puñal.
Ese pez de colores brillantes, nació en un mar de aguas transparentes, en un paraíso de palmeras y colores pero siempre quiso algo más. No se conformó y decidido crecer se lanzó al mundo con sus aguas turbias y sus maldades, donde las corrientes fuertes y peses mas grandes le hicieron pasar momentos duros, pero nunca se detuvo, unas veces con prisa y otras pausada por el cansancio pero siempre hacia adelante, luchando por llegar. En el camino se ganó corazones, gente que marcada nunca la podrá olvidar, aquellos que enjugamos sus lagrimas y escuchamos su risa, a los que ahora al recordarla nos es imposible no llorar.
Ese día lo guardado de forma vivida en mi alma, ese pez que nadaba en ese estanque, su sonrisa sus movimientos ondulantes…le pido al cielo nunca poderla olvidar. Recordarla feliz como ese día y no reclamar a Dios ni pedir explicaciones de cosas que simplemente nadie me puede explicar.
Hoy me tengo que acostumbrar a su ausencia, con la misma fortaleza inexistente que me ayudo tiempo atrás. Seguir su ejemplo y no detenerme aunque no me obedezcan mis cansados pies.
No tengo palabras para describir lo que fuiste en vida Milzaneth Ríos, mi Mickey, y que eres y serás. No quiero que pienses que esto será fácil para esta alma que no aguanta un remiendo más. Solo pido a Dios seguir creyendo que existe un cielo, no perder esa ilusión de poder volver a ver a todos aquellos que se me han adelantado, partes de mi alma que no dejan de doler. Les pediré a mis padres que te cuiden, con el mismo amor que me cuidaron a mí. Que te hagan reír con sus chistes y de vez en cuando se acuerden de mi.
Déjame grabar en mi alma Mickey tu mensaje de bienvenida de red social: Dios sabe por qué pasan las cosas. Te amo. Y tu foto feliz ante un cielo azul.
Esta es una tonta despedida del hospital donde dejo retazos de lo que fui. Donde formé lo que seré, en el lugar donde vi que los ángeles existen en forma de amigos, maestros y pacientes hermosos que te recuerdan a cada instante la razón de estar aquí.
No menciono nombres por temor a olvidar algunos. Pero gracias a todos los que estuvieron allí para consolarme, felicitarme, reír conmigo, corregirme, alar mi oreja en el momento oportuno, comprenderme, una nueva familia que recordare por siempre.
El Hospital del niño José Renán Esquivel, cumbre de la enseñanza pediátrica en Panamá, donde un duro turno termina con un gran abrazo de unos pequeños brazos, olor a Menem y un besito tímido revitalizante.
Una despedida de una amiga, un ser de luz que Dios nos prestó por un instante. Una gran persona un ser admirable. Un ejemplo de lucha, perseverancia y admiración.
Hasta pronto Mickey. Hoy entiendo que el solo hecho de haberte conocido hace que todo valga la pena.
Hoy amigos termina una etapa, viviremos nuestras propias historias. Trazaremos nuestro destino, pero ahora unidos para siempre, bendecidos con un ángel divino que nos cuida desde el cielo.
Esta carta es un tonto adiós, un hasta siempre. Un final y un punto de partida. Una vida joven que se fue y otra que apenas empieza.
miércoles, 4 de junio de 2014
Moraleja
Las descastadas pantuflas ya no son tan ágiles como antes. Los ajados pies que en ellas se protegen han recorrido tantos caminos que ya no llevan prisa.
La sabiduría de los años pintó lunas en sus cabellos y mientras la mano temblorosa se aferra al bastón la otra acaricia la delicada mano del niño que aun conserva su mirada inocente, que se pierde cuando empezamos a descubrir, que no hay hadas madrinas, pero si madrastras perversas y brujas de risa macabra.
La silla mecedora cada vez se encuentra más distante. A medida que avanza, tararea una canción infantil, y su mente divaga entre el ayer y el mañana.
Por un instante, es una niña llena de sueños. Por otro una adolescente enamorada, una novia, madre, abuela, viuda…allí se detiene…suspira, el niño la observa, mientras ella se aferra a esa cruz sin flores. Él agita su mano y la hace continuar.
Sentada en la mecedora, coloca al niño en sus piernas. Este se acomoda en su pecho como una pieza de rompecabezas. Ella besa sus cabellos. Y después de unos minutos de completa paz inicia su relato:
En un lejano país, vivía una jovencita. Eran muy pobres, porque no tenían dinero, pero a la vez tenían una fortuna, porque estaban unidos y tenían amor. Su padre era un hombre muy trabajador y a pesar de no haber podido estudiar nunca le faltó un trabajo. El padre de la joven, era capaz de hacer cualquier cosa por más pesada que fuera con tal de poder llevar la comida a la mesa y ver feliz a su familia.
Un día no tenía dinero. La situación en el pueblo era muy difícil. Se acercaba la hora de la comida y él seguía con las manos vacías. Se sentó a llorar bajo un árbol, le aterraba la idea de fallarle a su familia que lo esperaba en casa. Una mujer adinerada del pueblo lo ve sentado bajo el árbol y se acerca. Señor José (así se llamaba este buen Hombre) necesito un favor suyo. Mi capataz no pudo venir, ¿podría usted trabajar para mí el día de hoy? El hombre sin pensarlo, dio gracias a DIOS y olvidando el hambre, enseguida de un salto se puso de pie, para ponerse a disposición de la amable mujer, que le había salvado el día.
Bajo el inclemente sol del medio día, sin haber almorzado aró la tierra, cortó en trigo, limpió el establo. Cargó pesados sacos de verduras para cargar el camión que los llevaría al mercado. Estaba agotado, pero al pensar en todo lo que podría comprarle a su familia y en lo feliz que estarían se incorporaba y sacaba fuerzas para continuar.
Entrada la tarde la señora se acercó con una gran sonrisa al ver todo lo que el hombre había hecho. El esperaba su pago su familia lo esperaba sin nada en el estómago. La señora le dio la mano vacía y después de un largo discurso de la dura situación en el pueblo, le dijo le pagaría al venderse las verduras del mercado que regresara en una semana o dos.
El hombre agachó la mirada, y se dio la vuelta para irse con paso lento, y llorando hasta su casa.
Esa noche, se acostaron sin cenar.
Allí viene la primera enseñanza hijo mío. Si no tienes dinero, no pidas a nadie que trabaje para ti. Asegura la paga antes de ocupar a otra persona, no valla a ser que dejes a una familia entera sin cenar.
Quiero otra historia abuelita…
Esta bien mi amor, pero escucha con atención que esta cansada voz, tiene muchas historias que contarte.
Esta historia se trata de un jovencito llamado Tomás.
Desde muy pequeño, así como tú, le encantaba leer. Leía sobre el universo, los dinosaurios, mundos increíbles. Pero había un autor que era su favorito. Este renombrado escritor empezó a escribir desde que era un niño, sentía que hablaba y pensaba igual que él. El reconocido escritor lograba captar toda su atención.
Tenía todos sus libros, ya con las hojas gastadas. Cada día era más fascinante. Y él lo quería conocer. Al crecer comprendió que el país del escritor estaba muy distante. Y manteniendo intacta su veneración, llevaba sus libros y los acomodaba como un altar, primero en su cuarto de niño, luego en su cuarto de universitario, en su casa de esposo.
Cuando llegaron sus hijos les transmitió su fascinación. Y los regalos del día del padre, navidades eran perfectos si eran una edición de lujo de los primeros libros, o su ultima publicación. Los años son inclementes. Y ayudado por una enfermedad envejeció.
Sus manos temblorosas limpiaban los lomos de su atesorada colección hasta que le fue imposible levantarse de la cama.
Su hijo vio en el diario que el escritor vendría a la ciudad, su agónico padre podría por fin conocerlo. Lo llevó en su silla de ruedas, con un saco y corbata a la presentación del libro.
El escritor salió ante la mirada empañada de su padre. Escuchó cada una de sus palabras, con el corazón saltándole en el pecho. Parecía un niño con su primer juguete de navidad.
Al terminar. Su hijo se acercó al escritor, el anciano lo veía emocionado en la distancia, observó en cámara lenta como su hijo lo señalaba sonriente y su mirada se cruzó con la de su ídolo durante unos segundos eternos. Vio su seño fruncido, vio a su hijo intercambiar palabras con él que se convirtieron en una disfunción. Nunca supo que hablaron, ni que le dijo, pero pudo imaginarlo. Esa imagen se quedó grabada en su mente, cuando su hijo aferrado al libro que nunca fue autografiado, regresó donde su padre y ambos sin hacer comentarios llegaron a su casa. El viejo murió semanas después.
El hombre, con lágrimas en los ojos, hizo una gran hoguera con su mayor herencia.
Aquí está la enseñanza número dos.
Nunca decepciones a nadie. No sabes quien te admira. No sabes que siente una persona que te ve a lo lejos. Quien soñó toda su vida ser como tú.
La anciana miró al pequeño ahora dormido en su regazo. Tarareó la canción de cuna, sus brazos acunaron al pequeño niño, absorbió su inocencia, su olor a bebé, en una profunda paz.
Recordó el día en que se acostó sin cenar pero abrazada a su familia, el rostro cansado de su padre y cuando su esposo murió decepcionado de quien admiró toda la vida.
Cuando crezcas, mi ángel, también tendrás mil historias. Ahora solo tienes que soñarlas.
viernes, 23 de mayo de 2014
A mis amigos, Nuevos pediatras generación 2014 del HDN
Siempre he
comparado la vida como un árbol.
Hay personas de
raíces débiles que pueden ser arrancados en la menor tempestad. Hay unos de
ramas delgadas. Que no dan abrigo, ni sombra. Solo pasan por el mundo viviendo
para sí mismos y al final, mueren sin ser extrañados.
Hay árboles
pequeños de frutos dulces. Hay unos imponentes pero de frutos amargos.
Pero hay otros,
de raíces fuertes, que vemos desde arbustos convertirse en frondosos árboles,
de abundantes frutos. Sus ramas sirven para abrazar aves y ardillas mientras su
sombra da alegría al campesino descalzo, al millonario que se sienta a leer un
libro, al niño que roba una fruta o cuelga un columpio, los enamorados que
tallan un corazón. Estos árboles levantan sus ramas al cielo. Sufren en las
tempestades pero a la mañana siguiente sorprenden con su verdor. Sus flores dan
aroma sin preguntar quién eres, y sin distinciones hacen sonreír a quien los
necesite.
Siempre habrá
alguien que por envidia quiere cortarlos, y convertir en madera sus sueños.
Pero siempre se alejan solo dejando algunas cicatrices que dan enseñanzas y
madurez.
Este árbol no
crece solo. Necesita del viento del agua, de las hormigas. Necesita al sol cada
mañana y la nube de lluvia que aunque
gris refresca sus raíces.
El Hospital del
Niño, año tras año ve convertirse grandes árboles un grupo de médicos. Que entre
el cansancio, risas y sacrificios piensa que vivir ayudando a los niños es la
mejor manera de vivir. Ese grupo de jóvenes llenos de sueños sale del hospital
que los vio crecer, convertidos en profesionales, recordando al recorrer los
pasillos todos los momentos, los amigos y esa gran familia que te enseño, te
consoló, animó, corrigió toma muchas veces caminos distintos. Tus amigos, ahora
salen a enfrentar la dura sociedad, donde lejos del abrigo de nuestros
consejeros (jefe de residentes y de docencia) tienen que enfrentar sus propias
batallas.
Siempre recordaré
la última huelga médica. En la que funcionarios del hospital y residentes
caminamos bajo el sol y luego la lluvia. Estábamos cansados. Luego de terminar,
caminamos al hospital y al ver el edificio me pareció extraña la sensación de
haber llegado a casa. Eso es lo que será este hospital siempre en nuestro
corazón…un hogar.
Amigos, que hoy
terminan una etapa de su formación profesional. Sigan adelante, no se detengan.
Gracias por sus consejos, por sus abrazos cuando pase por momentos duros, por
la paciencia con que me enseñaron de forma fácil lo que aprendieron con
desvelos y sacrificios.
Solo les pido un
favor. Donde sea que dirijan sus ramas, lo alto que lleguen. Sean arboles de
amor, marquen la diferencia con una sonrisa, dando apoyo al que ve en ustedes
la persona que los puede ayudar con la personita que es el centro de la vida,
un hijo.
Pero sobre todo, no pierdan la humildad que
los caracteriza y donde sea que se dirijan, lo alto que lleguen. Siempre miren
hacia abajo y vean sus raíces, de donde vienen, el amor de su familia y de este
hospital que nos abrazó y formó. A los médicos, secretarias y nosotros que
seguimos sus pasos. Viéndonos en sus rostros con ilusión en próximos años pero
a la vez con la certeza que los extrañaremos.
No les desearé
suerte, porque la suerte no existe. Su capacidad y su corazón serán el viento
que hinchará sus velas hacia el éxito. No se detengan. El tiempo de llorar en
los baños y reír en los pasillos terminó. Hoy da frutos.
Hasta siempre
amigos.
miércoles, 21 de mayo de 2014
Día del Médico
Día del médico. Se
llenan las redes sociales de palabras de felicitación. Exaltando la figura del médico,
La realidad es
que en muchas ocasiones me pregunto si en verdad alguien debe estudiar
medicina.Mientras sea Diosvy los remedios de las abuelas los que curan, no somos tan necesarios. Cuando un
paciente sale de cuidados intensivos siempre fue gracias a Dios. Cuando alguien
muere fue culpa del médico.
Cuando estamos sin dormir en los cuartos de urgencia, atendiendo pacientes con problemas no
urgentes, y salimos a la calle cuando sale el sol después de una noche sin
dormir y ningún taxista nos quiere llevar a la casa. Compramos el diario para
ojearlo mientras caminamos a abordar el bus y vemos que aumentaron el salario
mínimo, que le aumentaron a los obreros de la construcción y a los policías,
mientras nosotros expuestos a enfermedades, mal comidos y sin dormir vivimos
con nuestros padres y nos vamos a pie después de estudiar una carrera de seis
años, mas dos de internado y con algo de suerte tres o cinco de una
especialidad a ver si nuestros hijos pueden ir a una mejor escuela.
Solos con los cuartos de urgencia abarrotados, llegan las verdaderas urgencias y mientras
haces maniobras de resucitación los demás te gritan en la puerta porque su hijo
sigue con dolor de muela. Y entre quejas, gritos, y por qué no uno que otro
gracias se pasa un día más de trabajo.
Siempre recuerdo una paciente que llego por recomendación de una amiga para que la atendiera. La
señora no veía y ya no se sostenía en pie sin ayuda. Después de un mes de exámenes
se llego a un diagnostico. La señora gano peso ya veía y su mejor estado
general le permitió levantarse a gritarme porque sus papeles de salida del
hospital no estaban listos y ella tenía prisa.
No puedo generalizar. Esta carrera tiene también momentos gratificantes. Cuando vemos
pacientes recuperados, padres felices con sus hijos, dolores resueltos.
Por eso si piensan estudiar medicina les daré los siguientes consejos.
-Es un mito que ganaras mucho dinero de forma rápida y fácil, para eso hay que
romperse el lomo por lo menos los primeros años. Nunca estudien medicina
pensando en plata error número 1
Sacrificaras el tiempo con tu familia y amigos
-La gratificación no es económica. Es emocional
amaras lo que haces, si no serás solo un medico amargado más de los que abundan
-Si haces huelgas eres fresco y sin vocación así que tendrás que conformarte con ganar
menos que una botella del gobierno para no ser un monstruo
-Debes tener una gran paciencia, para sonreír sin dormir ni comer
-Debe encantarte leer
-Saber dormirte erguido, sin cabecear. (vital para clases, charlas y congresos)
-Te debe gustar el color blanco.
-Cara de jugador de póker (vital para residencias y jefes asignados de a dedo)
-Debes ser sexi
-Si te gusta la medicina interna debes ser calvo.
Pero lo principal. Debes tener la capacidad de escuchar, ponerte en el lugar de la
gente que ve en ti una persona que los puede ayudar. Debes amar a ese niño que
te mira a los ojos con admiración, que quiere cuando crezca ser como tú. Debes poder
priorizar la vida sobre el cansancio, el amor sobre las ofensas recordando que
cuando una persona sufre puede decir cosas que lastiman a la gente que no se lo
merece. No es cuestión de dinero, es vocación. Ese beso de despedida, ese
abrazo y una sonrisa. La madre que puede abrazar a su hijo una vez más. Un día
a día de una persona que casi se va. Una sonrisa cuando cesa el dolor.
Mientras sigo a pie, con mi cabello desarreglado. Sin maquillaje. En zapatillas con mi gran mochila camino a la
parada de autobús. Sé que en una cama de hospital, ese niño sonriente me dijo
hasta mañana. No es cuestión de dinero, posición estatus. Pero si me siento
orgullosa, vanidosa solo con el pasaje en el bolsillo, porque cada día de mi
vida una sonrisa…hace que valga la pena.
domingo, 13 de abril de 2014
El Asesino del Metro
La humeante taza de café le dio los buenos días. Sin ánimos para trabajar miraba la ciudad desde
el inmenso ventanal Un soplo un sorbo. La sensación de calor soportable y delicioso pasó por su lengua y la
garganta. Otro sorbo, el reloj que se da tanta prisa cuando disfrutamos de un
buen café para luego detenerse en la oficina.
El diario de la mañana con un cadáver en la portada, el asesino del metro ataca nuevamente. Mientras
ella pasa la pagina para ver lo que la prensa opina sobre la ineptitud del
departamento de policía que ella dirige. Sorbo a sorbo disfruta del contenido
de la humeante taza.
Esta vez se trata de una joven universitaria de 22 años de edad. Violada y estrangulada, nada
nuevo. Es la quinta víctima de un maniático que se hace llamar sombra, siempre
ataca mujeres jóvenes, de baja estatura, las abandona en las sillas del metro como
si esperaran su tren, impecables, sin que les falte ni un solo objeto personal
de sus maletas y bolsos.
No deja huellas, ni un solo cabello o rastros de semen. Solo los golpes, y la inolvidable expresión
de dolor que queda grabada en el rostro de la occisa.
El horóscopo dice que será un buen día. Ella sonríe. Su amiga astróloga trata darle ánimos desde
la imprenta. Deja el diario en una esquina de la mesa y termina su café.
Su rostro luce cansado mirándola en el espejo mientras lava sus dientes. Estos levantamientos
de cadáver en las madrugadas la estaban agotando. Sus miradas vacías se iban
con ella a la cama. Rostros de niños, mujeres y ancianos. La mirada desafiante del
asesino clavada en su rostro. Las manos
que le rodean el cuello hasta sofocarla y un despertar a gritos sola en su
apartamento.
Entre pesadillas y el trabajo se escapaban sus horas de sueño, mientras el asesino sigue en las
calles.
En la oficina amanece el caos,entre papeles buscan alguna falla en el astuto asesino que los lleve a su paradero. Los teléfonos no paran de sonar con relatos y pistas de testigos falsos.
En la morgue el cuerpo sin vida cuenta bajo la lámpara su última cena, sin rastros de piel del asesino. Equimosis en ambos muslos, genitales edematosos, marcas en el cuello. Pero esta vez hay algo diferente. La joven es
una prostituta.
Huérfana y pobre emigró en busca de mejores oportunidades.Su belleza y juventud ayudadas por el hambre le abrieron las puertas de un camino poco digno pero bien remunerado.
El asesino dejo de matar universitarias, ahora mata a cualquier joven hermosa que se atreva a esperar sola el metro, o lo hemos acorralado y ha tenido que asesinar prostitutas, que son presas fáciles en cualquier esquina
Sin más alternativas, con una mochila en la espalda. Recorrió el metro en la madrugada.
Un vaso con humeante café le hacía compañía. Sintió alguien en su espalda. Un viento gélido le erizó toda la piel.
-¿Qué haces aquí? Crees que caeré en una trampa tan común.
La respetada investigadora vestida de colegiala como en una fantasía
fetichista, esperando que el asesino caiga y ella llevarse el mérito de su
arresto. Pero ¿qué te hace pensar, que soy tan estúpido? Han encontrado cinco
cuerpos, una buena labor tomando en cuenta que han sido los que les he querido
mostrar.Encontraron algo,solamente un trabajo perfecto, ni un solo cabello, piel o semen. Sabes por qué
estoy aquí.
-Si lo sé, vienes a buscarme.
-te equivocas, eres tú la que me está buscando. Quieres acabar con esto porque tú misma lo has iniciado. Sabes que
solo soy una sombra. Tú sombra.
Ella se da vuelta ve su propia sombra reflejada en la pared. En la banca la joven sin vida espera
el metro mientras ella escapa del lugar.
Amanece la ciudad con un nuevo titular. Una nueva víctima anónima. Un asesino suelto y un día más de trabajo.
jueves, 19 de diciembre de 2013
Navidad en silencio
Esta navidad el ave volvió a guardar silencio y el jardín
sin luces añoraba tu risa. Fue una navidad como todas en la que el consumismo
abarrotaba las tiendas, las mesas colmadas de comida y los niños descalzos en
los semáforos luchando con la brisa. Una navidad como todas. Pero para esa ave,
el jardín sin brillo y el farol huérfano no fueron igual. Faltaba él, con su
alegría, su ánimo contagiante y sus ganas de vivir.
Las figuras del nacimiento que esperaron ansiosas en la caja
durante todo el año, conversaban en la oscuridad mientras en la acera se
escuchaban los villancicos, este año no habría navidad por lo menos para ellas,
pero no lo entendían. ¿Dónde está el hombre regordete que las desempolvaba con
tanta dedicación cada año?, que pasaba horas interminables acomodando las luces
hasta quedar perfectas, el que se sentaba frente al nacimiento en silencio y
soledad, solo para observar las inanimadas figuras, sumergido en pensamientos
que en ocasiones arrancaban suspiros y por que no, algunas lágrimas.
Tampoco llegó el lechón y su inconfundible olor con las doce
campanadas. La olla grande que compró para que la comida alcanzara para todo el
que llegara estaba sin oficio en la mesa empolvada del patio trasero. Definitivamente
este año en la humilde casa no habría navidad. El ave no canta…su risa no se
escucha. Los niños no corren en el pasillo, ya no suenan villancicos, el mundo
guardó silencio en esas paredes llenas de recuerdos, es esa casa sin vida.
Dos navidades inolvidables en mi vida, tres partidas… la de
tu vida, la de ella…y la del alma mía.
sábado, 12 de octubre de 2013
FELIZ CUMPLEAÑOS PAPA
Simplemente no me quería levantar. Cuando abrí los ojos y vi
los rayos de sol entrando por mi ventana supe que el día había llegado y
simplemente no tenía fuerzas para incorporarme.
Todos los años de mi vida un día como hoy era razón de
festejar, pensaba en un buen regalo porque es fácil regalar cuando sabes que
puede hacer feliz a la otra persona. Pero hoy es diferente. Hoy no tengo ganas
de nada, y todo lo que hago me recuerda que no estás.
Quiero agarrar el teléfono y tenerte al otro lado, diciendo
chistes de lo viejo que te estás poniendo, hablando de política y dándome consejos
pero miro mi teléfono aun con tu número guardado que calla, que me lastima y se
opaca con mis lágrimas.
Quiero verte llegar en tu carro rojo, tus lentes empañados. Contándome
la última noticia de los diarios. Quería verte bien, caminando agarrado de la
mano de mi hija y haciéndola feliz como hiciste conmigo. Quería verte leerle
historias tirados por horas en la cama pero hoy lo único que puedo es orar
junto a ella por las noches y tratar de que entienda que su abuelo esta en el
cielo y que no lo volverá a ver, solo en sueños.
Tal vez fue mucho pedir tenerte para siempre. Fue muy egoísta
querer retenerte a mi lado. Querer demostrarte que puedo llegar lejos, aunque
intentando sorprenderte me aleje de tu lado.
Es muy duro celebrar este cumpleaños, sin ti apagando las
velas, sin tus bromas, sin ver tu mirada cansada tus manos regordetas acariciando
mi mano.
Es duro despedir sin adiós, y ante la negación caer en realidades
que lastiman. Es duro celebrar sin ti este día, Y poder despedirte sin
despedida.
Toda mi vida celebre este día, como puede cambiar todo en un instante. Lo que
te hizo feliz luego lastimarte, lo que
te dio vida luego te la quita.
No sé que es la muerte ni su importancia. Desconozco porque
Dios es tan severo. No sé si la gloria es descanso o si puedes verme aunque sea
a lo lejos.
Solo quiero decirte Vale, que lo único que consuela mi alma
en este momento es pensar que junto a mi madre te encuentras en el cielo, que
este será un gran cumpleaños junto a ella y que su hija que los ama desde la
tierra les envía un ramo de rosas y de estrellas.
Feliz cumpleaños papa, te extraño más cada día. Tu olor a jabón
y tu risa, dejaron un vacio en mi alma que no se llenara hasta que juntos
celebremos nuevamente esta fecha.
martes, 18 de junio de 2013
A mi padre.
Entré al portal y te vi sentado en la silla
de siempre, sonriendo por instante y por otros mirando a lo lejos. Te gustaba
ver las ardillas saltar de rama en rama y las señalabas en un afán infructuoso
de que yo con mi miopía disfrutara también del espectáculo. Simulaba verlas,
reía cuando tu lo hacías. Cuando señalabas a lo lejos yo veía solo tu mano con
el dedo índice señalando la distancia. Aunque tu mirada era triste tu boca
decía chistes constantes, intercalados con un consejo.
Amos teníamos cosas que reprocharnos, ambos
habíamos cometido muchos errores, pero al estar juntos solo importaba reír y
olvidar.
Creo verte sentado en la silla de metal,
regando el jardín. Amabas tanto la lluvia que se que disfrutabas ver las gotas
deslizarse por las hojas verdes.
Apreciar el arco iris que se formaba al jugar con los rayos de sol.
Toda la casa estaba viva por tu risa, tu
presencia. La sala la mesa del comedor, la sala de estar con el mural de la
playa que tanto amabas. Todo me cuenta historias que me arrancan sonrisas y
lágrimas ambas duelen, ambas laceran.
Las botellas de agua que congelabas, la de
miel con la etiqueta rota en la repisa, la de vino con tu foto que de broma te
dio mi tía. Todas me miran todas me hablan, te traen en escenas como en una
película y yo me trago el llanto para que partas tranquilo.
El baño donde moriste está cayado. Se niega
a contestar cuando le pregunto qué pasó. Si fue rápido o si sufriste, si
dijiste mi nombre antes del adiós.
Tu cama con las almohadas, la mesita de
noche con el libro que no pudiste terminar. Tu closeth la ropa tus cajones
llenos de recuerdos que no soporto revisar.
Veo las fotos en las que estamos juntos y
acaricio tu rostro, tratando de sentir tu piel en vano. Tratando escuchar tu
risa tus consejos y tus regaños. Pero estás cayado. Mirando la cámara, inmóvil
pero a mi lado.
Aun tomo el celular para llamarte y
contarte mis problemas, y luego caigo en cuenta que mi problema es que te has
ido, que perdí a mi padre y mi mejor amigo, que me siento sola y triste sin ti.
Lavo mi cara en el lavabo para que las
lágrimas se vallan sin ser notadas porque aunque estabas mal siempre sonreíste
como puedo entonces yo llorar para despedirte. No, no tiene sentido, no
soportabas ver a nadie triste, y si es que el cielo existe y puedes verme en la
distancia quiero que me encuentres sonriente como tanto te gustaba.
martes, 23 de abril de 2013
Cobardía estúpida.
La codiciada rubia estaba nuevamente siendo
observada por un macho en celo.
El, en la distancia anhelaba su cuerpo,
imaginaba sus manos rompiéndole la ropa mientras el cabello fragante a champo y
perfume caro rosaba su rostro sudado.
Ella estaba distante. Miraba por la ventana
con la vista fija en nada. Bebía a sorbos su café que había dejado de humear
hacía ya varios minutos. Para ella él era un mueble más de la cafetería, solo
era alguien más.
El intentaba leer su mente, hacerla suya. Presumirla
frente a sus amigos.
Ella solo quería escapar, dejar de hacerse
tantas preguntas sin respuesta y no pedir más explicaciones inexistentes a su
vida. No tratar de entender, solo aceptar, dejar correr. Regresaba por
instantes al café recordaba su bebida y luego escapaba nuevamente al interior
de sus sesos donde los recuerdos y el presente hacían estragos como un
torbellino.
Ella pagó el café.
El la vio marcharse.
Nunca la volvió a ver. ¿Qué hubiera pasado
si le hubiera expresado su deseo en ese instante? Ella estaba triste y
evidentemente sola. Pregunta con miles de respuestas mentirosas y sin sentido.
El instante es lo único que existe, no nos
pertenece nada, solo existe el sexo que le hizo mientras ella degustaba su café
frío, el adiós sin bienvenida. El anonimato que no permite buscar en la guía
telefónica ni en las redes sociales. Ver a la mujer que anhelas en una gran
ciudad, con miles de personas, destinado a tropezar con todos, una y otra vez
menos con ella... soñarla, hacerle el amor cada noche antes de cerrar los ojos
aferrado a la almohada. La calentura estúpida del que se ilusiona solo, de un
espejismo...de un holograma.
La triste historia de la cobardía humana,
sufrir por no avanzar o por querer desandar los caminos, sufrir por no querer
la vida o por un cáncer que te la quita, sufrir por vivir, por ser pobre, por
ser rico, sufrir por morir un poco cada día… no importa los motivos… igual es
sufrir.
miércoles, 3 de octubre de 2012
Adrenalina
Juro que de forma estoica trate de
mantenerme. Aunque piensen que fui cobarde.
Es fácil juzgar si me ves en esta situación
embarazosa pero serás mas objetivo si conoces el tras fondo de la
circunstancias.
No es mí deber darte explicaciones, es
evidente que las preguntas que te haces
en este momento debiste formularlas con anterioridad (porque los muertos no
hablan) sin embargo, permíteme tratar de ser la primera que lo haga.
Todo inició hace aproximadamente tres meses.
El ser humano es un animal tan tonto que en
vez de limitarse a dormir, comer y tener sexo como el resto de los animales
busca la manera de complicarse la existencia para tener cosas que al final no
llenan los vacíos existenciales, pero es nuestra naturaleza como seres
irracionales. Lo bueno es que la mayoría de las veces logramos nuestro
objetivo. Nos enredamos tanto la vida que cuando decidimos escapar es demasiado
tarde.
Yo como ser humano no soy la excepción. Mi
vida era tan apacible que resulto ser aburrida.
Me puse una soga al cuello que limitaba mi
libertad. Pero continuaba con los pies en la tierra y necesitaba algo de
emoción, digamos que es a lo que los humanos llaman "tener nuevas metas y
objetivos". Fue entonces cuando amarré la soga y me subí en una silla.
Allí estaba yo, sobre una silla con la
soga en el cuello. Es algo incómodo; pero tenía una vista fantástica. La
brisa era agradable y finalmente me adapte, otro aspecto importante de la
naturaleza humana. Nos enredamos la vida hasta asfixiarnos y luego nos
acostumbrarnos a ser infelices. Es en ese momento en que aceptamos que estar
jodidos no es tan malo si aun respiramos.
Apreté un poco en nudo. Pero pronto mi
cerebro se acostumbró a la falta de oxígeno y sin él, pensar era menos necesario.
A fin de cuentas seguía con vida y eso era bueno.
Fue entonces cuando tome la decisión de
poner adrenalina a mi vida. Le quité una pata a la silla. Sin embargo, descubrí
una cualidad en mi, tenía muy buen equilibrio. Así que quise llevarlo al máximo
y le quité otra para a la silla. Fue allí donde empezaron los problemas.
Guardé el equilibrio. Resistía de forma
valiente, hasta que fatigada pedía ayuda pero vi que a mi alrededor todos
estaban igual. Solo que unos aun tenían la silla con sus patas, otros tenían
solo la soga en el cuello y empecé a aconsejarlos. No me parecía buena idea que
siguieran mis pasos, pero tenían un problema también eran seres humanos.
En vista que nadie me podía ayudar. Cual
equilibrista circense resistí por años y fue entonces cuando sucedió, aunque tú
hoy digas que me dejé vencer. ..te juro que solo…estornudé.
Mi primera publicación en papel.
Presentación de la revista “Maga” #
70; Mesa Redonda sobre “Tiempo al tiempo
(Nuevos cuentistas de Panamá: 1990-2012)” y entrega del Premio “Diplomado en Creación
Literaria UTP” 2012
La Universidad Tecnológica
de Panamá invita a la comunidad a una velada literaria en que se presentará un
nuevo número de la revista cultural “Maga”
(# 70); se realizará una Mesa Redonda en torno a la exhaustiva compilación “Tiempo al tiempo (Nuevos cuentistas de
Panamá: 1990-2012), de Enrique Jaramillo Levi, ambos publicados
recientemente por la UTP; y además será premiado el ganador de la segunda
versión del Premio “DIPLOMADO EN
CREACIÓN LITERARIA” UTP (2012): David Róbinson O., por su obra “BREVIARIO SIMPLE”; hubo Menciones
Honoríficas para Gloria Melania Rodríguez y Elena Quintanar (los jurados fueron
los escritores Pedro Luis Prados, Víctor Manuel Rodríguez Gómez y Carlos Fong).
La Rectora de la UTP, Ing. Marcela Paredes de Vásquez presidirá este evento, el
cual se realizará el jueves, 4 de
octubre, a las 6:00 p.m., en el salón 306 del Edificio de Postgrado, campus
“Víctor Levi Sasso” de la UTP. Entrada gratuita.
La presentadora de “Maga” # 70 será la escritora y
diseñadora gráfica de dicha prestigiosa revista, Silvia Fernández-Risco. Los
expositores en la Mesa Redonda sobre “Tiempo
al tiempo” serán los escritores Erasto Espino Barahona y Ariel Barría
Alvarado (ambos de la USMA), y el abogado/escritor Alberto Cabredo. Con portada
e ilustraciones del Arq. Enrique Jaramillo Barnes, el diseño de este nuevo
número de “Maga” salido de los
talleres de la UTP es de Silvia Fernández-Risco; su dirección sigue bajo la
responsabilidad de Enrique Jaramillo Levi, su fundador en 1984. Incluye textos
de 26 autores: Javier Alvarado, Roberto Pérez-Franco, David Róbinson, Lili
Mendoza, Luigi Lescure, Sonia Ehlers, Melquiades Villarreal C., Edilberto
González Trejos, Alberto Cabredo, Isabel Herrera de Taylor, Gonzalo Menéndez
González, Marisín González y Jorge Ávalos (salvadoreño), entre otros.
A su vez, “Tiempo al tiempo” reúne textos de 80
talentosos cuentistas que han publicado al menos un libro en este género a
partir de 1990. Muy disímiles entre sí, la recopilación incluye cuentos de
diversas extensiones, temas y estilos frente al hecho estético y de cara a la
vida, de la autoría de hombres y mujeres de variadas edades y profesiones, la
gran mayoría aún desconocidos. Ofrece, además, una larga y documentada
Introducción, con fichas bio-bibliográficas de los autores antologados. Una
obra de consulta que ofrece un panorama
amplio acerca del auge y versatilidad de la nueva escritura de ficción breve en
Panamá. Tanto la revista “Maga” No.
70 como el libro “Tiempo al tiempo”
estarán a la venta a precios módicos para la ocasión.
miércoles, 11 de julio de 2012
Cuervo.
El cuervo se enamoró de una paloma y sin dudarlo odió su negrura y su canto. Su naturaleza.
Quiso ser de colores lindos y vistosos, pero la imagen que le regalaba el lago era totalmente distinta, y sin saber que los cuervos lloran se ahogó en llanto, sin saber que los animales sienten estaba enamorado.
Miró a su amnante en la distancia, amor imposible y tonto. Imaginó las estupideces clásicas de las iluciones, bailó con los ojos cerrados al compás del silencio y luego abrio los ojos. Estaba ella, la distancia y su negrura.
Desplegó sus alas y el viento lo llevó a donde le dio la gana, su mente divagaba entre lo correcto y lo incorrecto. Mientras la realidad decía verdades lastimeras, el alma atormentada en un afán de dar consuelo, dictaba falsas esperanzas.
Luchar contra la naturaleza es de idiotas. Si ya has nacido de una manera para que tratar de vencer la genética, si soy un negro cuervo que representa la noche más oscura, la muerte de los hombres y una maldición.
Soy el hijo de una especie nociva, me alimento de vísceras y carroña sin embargo inteligente y como ser inteligente cometo estupideces.
Pareciera que entre mas inteligentes somos mas somos capaces de ser presa fácil de sentimientos erróneos, lejos de toda lógica y razón.
domingo, 13 de mayo de 2012
Vestido de luna
La luna le pidió un retazo de tela a una nube y se hizo un vestido de lujo. Posó para mí con su vestido nuevo y quise compartirlo con ustedes
viernes, 11 de mayo de 2012
CAER CON ELEGANCIA.
"TODO ABISMO TIENE SUS CANCIONES DE CUNA"
JULIAN HERBET
Hola, te invito a que hagamos un paseo por las últimas horas de tu vida. No te invito a repasar la mía, ya que me atreví a hacer el viaje solo y créeme que fue muy aburrido. Puede que hablemos sobre eso, solo que prefiero sea más adelante.
¿Te animas? bueno entonces continuemos.
Hablemos un poco sobre el presente, estas aquí frente a tu ordenador. Puede que me hayas encontrado por casualidad o porque simplemente querías saber que es lo que tanto me gusta escribir.
Independientemente del motivo, estas aquí porque todo lo que has hecho durante las últimas horas te condujeron a este preciso instante en el que te encontraste conmigo y te invite a pasear.
Esta bien, no pretendo ser tu voz de la conciencia, después de todo los grillos que aconsejan no dejan de ser molestos. Tampoco pretendo cambiar tu perspectiva de la vida, ya que ni siquiera te conozco y si fuera lo contrario, tampoco me interesa cambiar tu forma de ver el mundo ya que cada quien baila según el ritmo que le suena en el momento. Solo me parece interesante hacer un ejercicio contigo.
Hoy te levantaste, es evidente que no estás muerto, no me vas a engañar, aunque pueda que yo si lo esté. Esa es la magia del escritor, hablar hasta después de muerto. Pero sé que tu no lo estas, por lo menos en este momento a menos que al igual que yo seas un fantasma.
Disculpa si divago un poco, cuando la mente trabaja de forma acelerada es imposible evitar tener fugas de ideas de vez en cuando.
Continuemos. En donde quedamos, por supuesto eres inteligente, me agrada la gente inteligente y siento que ya nos vamos entendiendo. Quedamos en que te has levantado. Te levantaste feliz porque sonó la alarma, estas vivo, repuesto después de una noche hermosa y tranquila, le diste gracias a tu ser superior y corriste a la ducha para llegar temprano al trabajo que tanto amas... si eres de los raros eso fue así. Si eres de los míos, te quejaste cuando escuchaste el despertador, pusiste que sonara cinco minutos más tarde y te diste la vuelta para continuar durmiendo. Siempre me he preguntado por qué en la noche las horas son más cortas si tiene igual minutos que en el día. Te levantaste dejando con nostalgia tu cama cálida para irte a regañadientes a la ducha, desayunar e irte al trabajo que tanto odias pero que resulta ser necesario. Estamos juntos, ¿sigues allí? ¿Qué te parece gracioso? No… no te vi esta mañana, aunque sea un fantasma nunca espío. Poder traspasar paredes era algo que añoraba cuando estaba vivo pero ahora no me sirve de mucho. Si entro a la bóveda de un banco no podre agarrar el dinero y mucho menos invertirlo, si voy a casa de mi secretaria no podré ni tocarla y resulta aburrido. Además, los vivos son muy monótonos y por tanto predecibles. Estás en tu trabajo, tu escuela o en tu rutina, solo tú sabes donde fuiste o donde dejaste de ir. Pero te sentiste feliz, desempeñando actividades acorde con tu capacidad, lo que soñaste cuando niño. Tu fantástico jefe o ente superior (jerárquicamente) te trata como te mereces. Alabando y elogiando tus virtudes mientras incentiva que desarrolles al máximo tu potencial, de seguir así de seguro no demora en proponerte un ascenso y un viaje motivacional para ti y tu familia por el caribe. Pues no... No te creo.
Estas en un trabajo que odias. La remuneración nunca acorde con todas tus funciones. Siempre he pensado que por eso se llama "trabajo" y no rumba. Además si fuera algo placentero no te pagaran por hacerlo. Hasta los placeres se convierten en "trabajo" cuando se meten los intereses económicos.
¿Almorzaste? bueno eres de los menos afortunados. La hora de almuerzo puede ser bien empleada para otras cosas.
La hora de salida que parece inalcanzable, los congestionamientos vehiculares y la polución. Es bueno cuando dejas de respirar, te lo digo yo, no se respira tanta basura.
Entre otras bondades esta caminar sin ser notado. Lo disfruto, pero quedamos en que no hablaríamos sobre mí.
¿Que más hiciste?, ¿que dejaste pendiente?, ¿qué te estresa?
Pues déjame ser portador de malas noticias pero...no eres inmortal. Estas aquí sentado leyendo estas líneas de alguien que ya lo descubrió a la mala.
Morí el 22 de diciembre de 1992 a las 5:30 de la mañana. Causa de muerte, indeterminada. Como todo el mundo, en mi certificado de defunción pusieron parada cardiaca, infarto agudo del miocardio fulminante. Estoy de acuerdo con el forense, es evidente que si el corazón no se hubiera detenido aun seguiría con vida. La real interrogante es ¿por qué? por qué se detuvo el corazón a mis 41 años.
El día antes de morir me levanté como siempre cinco minutos más tarde de la hora habitual. Paradójicamente antes de 24 horas estaría muerto pero no lo sabía.
Me bañé tembloroso con agua fría para poder despertarme. Maneje a mi trabajo, al medio día en mi hora de almuerzo, hice el amor con mi secretaria, apenas alcanzó el tiempo para vestirnos y regresar a la oficina ya que me llegó un cliente importante que me hizo irme mas tarde de la hora habitual. Tal vez, el inoportuno fuiste tú, no lo sé.
Me fui a casa. En la noche salí con unos amigos a tomarme unos tragos.
Regresé a casa con una chiquilla que conocí en el bar, evidentemente era una zorra. Era muy experimentada a pesar de su corta edad, me hubiera gustado presentártela, cuando no tenía la boca llena tenía muy buenos temas de conversación y te habría hecho más divertida la hora del almuerzo. Era inteligente, pero no demasiado. Solo suficiente para hablar temas absurdos entrelazados con trazas de elocuencia. No era el tipo de mujer que me atraía, sin embargo si hubiera seguido con vida sé que la habría buscado un par de veces más.
La llevé a su casa, una casa muy bonita con un parterre de rosas. Antes de irme, robé una rosa para mi secretaria sin saber que ella sería la que le daría rosas a mi cuerpo en vías putrefacción al día siguiente.
Llegué a mi casa, caminé en medias y calzoncillo por todos lados. Si hubiera sabido que me iba a morir me hubiera vestido. Fue humillante verme tirado en el piso del baño con mi precario trasero señalando el cielo, creo que Dios pensó que era una forma de protesta y no me dejó subir, si es que alguien sube. Me he encontrado a mucha gente en mi condición caminando por las calles. Obviemos detalles, no te interesa ni mi promiscuidad ni mucho menos mi trasero. Lo que si quiero que sepas, es que todos los días de mi muerte revivo y repaso cada minuto de mi último día de vida, así como tu lo has hecho hoy.
Solo te aconsejo que vivas intensamente. Para que cuando mires atrás, sonrías…hoy puede ser tu último día…y por supuesto cuando mueras procura caer con elegancia.
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